martes, 15 de junio de 2010

Lucila


Hoy cumple nueve años Lucila, nuestra hija mayor. Digo nuestra para hacer partícipe a Paula, mi esposa, su mamá.
Es difícil describir a los hijos sin caer en lugares comunes, sin verse influenciado por el amor inconmensurable que sentimos por ellos.
Pero aún a riesgo de que eso suceda, hoy quiero decir algo sobre ella, en su día. Lucila es un ser extremadamente sensible, emocional. Es curiosa y muchas veces parece distraída porque se sumerge profundamente en las cosas que le interesan. Tiene un gran gusto por la música y las expresiones artísticas en general, y disfruta por igual viéndolas o practicándolas.
Es muy compañera, disfruta de una buena charla y si le das la oportunidad se engancha en conversaciones que pueden durar largo rato.
Es una persona accesible, de esas que todo el mundo aprecia. Cae bien enseguida, no es conflictiva, se adapta a los diferentes ambientes en los que se mueve con facilidad. Sufre los rechazos y las agresiones en silencio, sin pelear, porque no concibe la violencia como método válido.
Muchas veces esto último nos preocupa, básicamente porque es doloroso ver a un hijo sufrir. Pero aprendimos a entender que ella es así, y tal vez se endurezca un poco con los años.
Lucila, desafío permanente a mis escasos conocimientos de paternidad, insistente, amorosa, buscadora incansable de posibilidades, optimista vocacional.
Mi hermosa Lucila, feliz cumpleaños.

martes, 8 de junio de 2010

Continuidad


Hacía bastante tiempo que no publicaba nada.
Me parece que la principal razón de eso es que buscaba alguna idea "que valiera la pena". Ahora me parece que eso es un error.
Soy nuevo en esto de llevar un blog, pero comienzo a darme cuenta que la continuidad tiene un valor, y tiene que ver con mi idea original al crear este espacio, que fue básicamente la de ejercitar la escritura, dar rienda suelta a cualquier pensamiento o idea que esté dándome vueltas por la cabeza y volcarla como está, lo menos procesada posible.
Retomaré esa senda, que fue la que me inspiró a comenzar. Allá voy.

De Ud. depende


Estos días leí que, según la sabiduría oriental, somos responsables de todo cuanto nos sucede.
Si esta idea tuviese algún viso de realidad, entonces aquellos sucesos que percibimos como negativos nos ocurrirían a causa de un evento o serie de eventos producidos por nosotros mismos.
Pero (y afortunadamente siempre hay un pero) este mismo concepto nos permite pensar en la enorme potencialidad que tenemos de generar para nosotros mismos realidades que podamos percibir como positivas, capaces de producir entusiasmo.
El tema es complejo, sin dudas, y en algún punto hasta comienza a ser una cuestión de fe. No es posible convencer a nadie de esto, sólo se cree o no.
Empecinado en encontrarle alguna posibilidad, me di cuenta que en las últimas semanas mi estado de ánimo varió bastante, sin que haya motivos muy evidentes para que eso ocurra. Creo que, básicamente, hay algo relacionado con la forma en la que encaramos las cosas que nos van sucediendo. Y en esto último es donde encuentro algún punto de contacto con la idea inicial. No sé si se entendió algo de lo que quise decir, pero como tampoco sé si yo mismo lo entiendo del todo, no importa. Se trata de pensar con las manos un rato, nada más.
La imagen corresponde a la obra "Manifestación", de Antonio Berni.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...